Que es un acto de habla.dvi

E ES UN ACTO DE HABLA?
on es significativa, no por naturaleza, sino, como hemos dicho, por con- la verdad o la falsedad, y esto no se da en todas las oraciones. Por ejemplo, unas´ on, pero no es ni verdadera ni falsa. Dejemos pues de lado los otros tipos de oraciones -pues ser´ıan objeto m´ emonos ahora al estudio de las proposiciones.
oteles, De Interpretatione, 16 b 33, 17 a 1-7.
on de habla t´ıpica que incluye un hablante, un oyente y una on del hablante, existen muchas clases de actos asociados con la emisi´ a movido caracter´ısticamente su mand´ıbula y su lengua a realizado caracter´ısticamente algunos actos pertenecientes a la clase que incluye informar o ´ırritar o aburrir a sus oyentes;habr´ en caracter´ısticamente algunos actos pertenecientes a la clase que incluye referirse a Kermedy o a Kruschev o al Polo Norte; y habr´ do asimismo actos pertenecientes a la clase que incluye hacer enunciados, plantearpreguntas, dar ´ ordenes, emitir informes, saludar, y aconsejar. Los miembros de o actos ilocucionarios, y es de esta clase e en este art´ıculo; por consiguiente el art´ıculo podr´ıa haberse e es un Acto llocucionario?’ No intento definir la expresi´ alisis de un acto ilocucionario particular tiene ´ proporcionar las bases para una definici´ frases verbales asociadas con actos ilocucionarios son: enunciar, aseverar, describir,aconsejar, observar, comentar, mandar, ordenar, suplicar, criticar, pedir disculpas,censurar, aprobar, dar la bienvenida, prometer, dar consentimiento y pedir perd´ Austin afirmaba que exist´ıan en ingl´ as de un millar de expresiones semejantes.
y es importante en filosof´ıa del lenguaje estudiar los actos de habla, o, como seles denomina algunas veces, actos de lenguaje o actos ling¨ u´ıstica no es, como generalmente se ha supuesto, ni el s´ımbolo ni la palabra ni la oraci´ on de la instancia en la realizaci´ as precisamente este punto: la producci´ Este Ensayo fue originalmente publicado bajo el t´ıtulo ’What is a Speech Act?’ (en Philosophy in America, Londres: Allen & Unwin, 1965, pp. 221-39) por su autor, quien ha concedido aTeorema el permiso para la presente versi´ 1J.L. Austin, How to do Things with Words. (Oxford, 1962). Versi´on castellana de G.R. Carri´o y E.A. Rabossi, Palabras y Acciones, Buenos Aires: Paid´ instancia bajo ciertas condiciones es el acto ilocucionario, y el acto ilocucionario esla unidad m´ınima de la comunicaci´ actos, pero puedo pensar en argumentos con los cuales se podr´ıa intentar convencera alguien que fuese esc´ eptico. Un argumento consistir´ıa en llamar la atenci´ sobre un papel es un caso de comunicaci´ de las cosas que se incluyen en su considerar as´ı ese ruido o marca es que debecontemplarlo como habiendo sido producido por un ser con ciertas intenciones. Nopuede contemplarlo como un fen´ omeno natural, igual que una piedra, una cascada, o arbol. Para contemplarlo como un caso de comunicaci´ on es lo que yo estoy denominando un acto de habla. Por ejemplo, ogica de los intentos corrientes de descifrar los jerogl´ıficos mayas consiste en que al menos avanzamos la hip´ las piedras fueron producidas por seres m´ y con ciertas clases de intenciones. Si estuvi´ eran una consecuencia de, digamos, erosi´ on de descifrarlos o incluso de denominarlos jerogl´ıficos no podr´ıa plantearse.
Interpretarlos bajo la categor´ıa de comunicaci´ Realizar un acto ilocucionario es comprometerse en una forma de conducta gob- e que cosas tales como plantear preguntas o hacer enunci- an gobernadas por reglas de maneras completamente semejantes a aquellas en las que lograr un tiro en beisbol o mover un caballo en el ajedrez son formasde actos gobernados por reglas. Por lo tanto intento explicar la noci´ ilocucionario enunciando un conjunto de condiciones necesarias y suficientes parala realizaci´ enero particular de acto ilocucionario, y extraer de ´ enunciar las condiciones y las reglas correspondientes para tan siquiera un g´ de acto ilocucionario, esto nos proporcionar´ de actos, y consecuentemente para explicar la noci´ establecer la plataforma para enunciar efectivamente las condiciones y extraer lasreglas para realizar un acto ilocucionario, tengo que discutir otras tres nocionespreliminares: reglas, proposiciones y significado. Limitar´ nociones a aquellos aspectos que son esenciales para mis prop´ este art´ıculo, pero, incluso as´ı, lo que deseo decir respecto de cada una de esasnociones, si hubiera de ser completo, requerir´ıa un art´ıculo para cada una de ellas;sin embargo, algunas veces puede que valga la pena sacrificar la minuciosidad enfavor del alcance y por lo tanto ser´ nos recientes se han producido considerables discusiones en la filosof´ıa del on de reglas para el uso de expresiones. Algunos fil´ han dicho incluso que conocer el significado de una palabra es simplemente unasunto de conocer las reglas para su uso o empleo. Una caracter´ıstica inquietantede tales discusiones la constituye el hecho de que ning´ para el uso de tan siquiera una expresi´ on. Si el significado es un asunto de reglas de uso, seguramente deber´ıamos ser capaces de enunciar las reglas para el uso deexpresiones de una manera que explicase el significado de esas expresiones. Otrosciertos fil´ as por el fracaso de sus colegas en proporcionar regla alguna han negado el punto de vista de moda de que el significado es un asuntode reglas y han aseverado que no existen en absoluto reglas sem´ propuesta. Me inclino a pensar que este escepticismo es prematuro y resulta delfracaso en distinguir diferentes g´ eneros de reglas, en un sentido que ahora intentar´ eneros de reglas: algunas regulan formas de conducta ex- istentes antecedentemente; por ejemplo, las reglas de etiqueta regulan relacionesinterpersonales, pero esas relaciones existen independientemente de las reglas deetiqueta. Algunas reglas, por otra parte, no regulan meramente, sino que crean odefinen nuevas formas de conducta. Las reglas del f´ utbol sino que, por as´ı decirlo, crean la posibilidad de, o definen, esa actividad. La actividad de jugar al f´ utbol no tiene existencia aparte de esas reglas. Llamar´ enero de reglas, reglas constitutivas, y al primer g´ lativas. Las reglas regulativas regulan una actividad preexistente, una actividadcuya existencia es l´ ogicamente independiente de la existencia de las reglas. Las reglas constitutivas constituyen (y tambi´ en regulan) una actividad cuya existencia ogicamente dependiente de las reglas2.
Caracter´ısticamente las reglas regulativas toman la forma de, o pueden ser para- fraseadas como, imperativos, e.g. ’Cuando cortes alimentos mant´ cuchillo con la mano derecha’, o ’Los oficiales han de llevar corbata en la comida’.
Algunas reglas constitutivas toman una forma completamente diferente, e.g. unjaque mate se hace si el rey es atacado de tal manera que ning´ a inatacado; un touchdown se marca cuando un jugador cruza la l´ınea de gol paradigmas de reglas son reglas regulativas imperativas, tales reglas constitutivas noimperativas han de sorprendernos probablemente como extremadamente curiosase incluso dif´ıcilmente como reglas en absoluto. Obs´ ogico, puesto que lo que la ’regla’ parece ofrecer es una definici´ ’jaque mate’ o ’touchdown’. Pero, naturalmente, este car´ una consecuencia necesaria del hecho de que sean reglas constitutivas: las reglasconcernientes a touchdowns deben definir la noci´ on de ’touchdown’ del mismo modo touchdown pueda ser marcado de tales y tales maneras y cuente como seis puntos,puede aparecer algunas veces como una regla, otras veces como una verdad anal´ıtica;y que pueda ser construida como una tautolog´ıa es una pista para el hecho de quela regla en cuesti´ on es constitutiva. Las reglas regulativas tienen generalmente la forma ’haz X’ o ’si Y haz X’. Algunos miembros del conjunto de reglas constitutivastienen esta forma, pero otros tienen tambi´ en la forma ’X cuenta como Y ’3.
El fracaso en percibir esto tiene alguna importancia en filosof´ıa. As´ı, e.g., algunos omo puede una promesa crear una obligaci´ 2Esta distinci´on aparece en J. Rawis, ’Two Concepts of Rules’, The Philosophical Review, 1955 y J.R. Searle, ’How to Derive ”Ought”from ”Is”’, The Philosophical Review, 1964.
3La formulaci´on de ’X cuenta como Y ’ me fue originalmente sugerida por Max Black.
omo puede un touchdown crear seis puntos?’ Y tal como est´ planteadas ambas preguntas solamente pueden responderse enunciando una reglade la forma ’X cuenta como Y ’.
Me inclino a pensar que tanto el fracaso de algunos fil´ para el uso de expresiones como el escepticismo de otros fil´ existencia de reglas tales surge, al menos en parte, del fracaso en reconocer la dis-tinci´ on entre reglas regulativas y constitutivas. El modelo o paradigma de una regla osofos tienen es el de una regla regulativa, y si se buscan en sem´ reglas puramente regulativas seguramente no se encontrar´ ogico. Existen sin duda reglas sociales de la forma ’No se deben decir obscenidades en las reuniones formales’, pero esto dif´ıcilmenteparece una regla del g´ otesis subyacente al presente art´ıculo consiste en que la sem´ de un lenguaje puede ser contemplada como una serie de sistemas de reglas conconstitutivas, y que los actos ilocucionarios son actos realizados de acuerdo conesos, conjuntos de reglas constitutivas. Uno de los prop´ formular un conjunto de reglas constitutivas para una cierta clase de acto de habla.
Y si lo que he dicho respecto de las reglas constitutivas es correcto, no deber´ıamossorprendernos si no todas esas reglas toman la forma de reglas imperativas. De he-cho, veremos que las reglas pertenecen a diversas y distintas categor´ıas, ninguna delas cuales es completamente igual a las reglas de etiqueta. El esfuerzo para enunciarlas reglas de un acto ilocucionario puede tambi´ otesis de que existen reglas constitutivas subyacentes a los actos de habla. Si no somos capaces de dar algunas formulaciones satisfactorias de reglas,nuestro fracaso podr´ıa interpretarse como evidencia parcialmente disconforme encontra de la hip´ Diferentes actos ilocucionarios tienen a menudo caracter´ısticas en com´ erense las emisiones de las oraciones siguientes: Las emisiones de cada una de estas oraciones en una ocasi´ acter´ısticamente realizaciones de diferentes actos ilocucionarios. La primera ser´ıa,caracter´ısticamente, una pregunta, la segunda una aserci´ a algunos actos subsidiarios que son comunes a los cinco on de cada uno de ellos el hablante se refiere a una persona particular, Juan, y predica el acto de salir de la habitaci´ e, por lo tanto, que en cada uno de esos casos, aunque los actos ilocucionarios sean diferentes, al menos alguno de los actos no-ilocucionariosde referencia y predicaci´ La referencia a alguna persona, Juan, y la predicaci´ en cada uno de esos actos ilocucionarios me inclina a decir que hay un contenidocom´ un en cada uno de ellos. Algo expresable por la cl´ on’ parece ser una caracter´ıstica com´ on, escribir cada una de esas oraciones de una manera que aislase A falta de una palabra mejor propongo llamar a este contenido com´ e esta caracter´ıstica de esos actos ilocucionarios diciendo on de cada uno de (1)–(5) el hablante expresa la proposici´ omo podr´ıan las oraciones realizar actos de este g´ en que estoy distinguiendo entre una proposici´ on de todas las oraciones (1)–(5), pero solamente en (2) se asevera esa on es un acto ilocucionario, pero una proposici´ absoluto un acto, aunque el acto de expresar una proposici´ Podr´ıa resumirse esto diciendo que distingo entre el acto ilocucionario y el con- tenido proposicional de un acto ´ılocucionario. Naturalmente, no todos los actosilocucionarios tienen un contenido proposicional, por ejemplo una emisi´ ra!’ o ’¡Ay!’no lo tienen. En una u otra versi´ nalada por autores tan diversos como Frege, Sheffer, Lewis, Reichenbach y Hare, indicador proposicional y el indicador de fuerza ilocucionaria. Esto es, para unaextensa clase de oraciones usadas para realizar actos ilocucionarios, podemos decirpara los prop´ mente separadas), el elemento indicador de la proposici´ on4. El dispositivo indicador de la funci´ a realizando el hablante al emitir la oraci´ on incluyen en castellano el orden de las palabras, on, el modo del verbo y finalmente un conjunto de los llamados verbos realizativos: puedo indicar el g´ que estoy realizando comenzando la oraci´ on con ’Pido disculpas’, ’Aconsejo’, ’Enun- cio’, etc. A menudo en las situaciones efectivas de habla el contexto clarificar´ on, sin que sea necesario apelar al dispositivo antica tiene alguna importancia real, parece veros´ımil que actica, y ciertos desarrollos recientes de la gram´ transformacional tienden a respaldar este punto de vista. En la frase marcador 4En la oraci´on ’Prometo que vendr´e’ el dispositivo indicador de funci´on y el elemento proposi- on ’Prometo venir’, que significa lo mismo que la primera y se deriva de ella mediante ciertas transformaciones, los dos elementos no est´ responden al dispositivo indicador de la funci´ on entre el dispositivo indicador de funci´ acto ilocucionario. Puesto que la misma proposici´ clases de actos ilocucionarios, podemos separar nuestro an´ eneros de actos ilocucionarios. Creo que existen reglas para expresar proposiciones, reglas para cosas tales como referencia y predicaci´ esas reglas pueden ser discutidas independientemente de las reglas indicadoras defunci´ e discutir las reglas proposicionales sino que e en las reglas para el uso de ciertas clases de dispositivos indicadores Los actos de habla se realizan caracter´ısticamente en la emisi´ al es la diferencia entre solamente emitir sonidos o hacer marcas y realizar un acto de habla? Una diferencia consiste en que de los sonidoso marcas que una persona hace en la realizaci´ ter´ısticamente que tienen significado, y una segunda diferencia relacionada consisteen que caracter´ısticamente se dice que una persona quiere decir algo mediante esossonidos o marcas. Caracter´ısticamente cuando se habla se quiere decir algo medi-ante lo que se dice, y de lo que se dice, de la sarta de de morfemas que se emite, sedice caracter´ısticamente que tiene un significado. Incidentalmente, hay aqu´ı otropunto en el cual nuestra analog´ıa entre realizar actos de habla y jugar se derrumba.
De las piezas de un juego como el ajedrez no se dice caracter´ısticamente que tengansignificado, y adem´ as, cuando se hace una jugada no se dice caracter´ısticamente que se quiere decir algo mediante esa jugada.
e es para alguien querer decir algo mediante lo que dice, y qu´ algo tener un significado? Para responder a la primera de estas preguntas propongotomar prestadas y revisar algunas de las ideas de Paul Grice. En un art´ıculo titulado’Meaning’5. Grice da el siguiente an´ Decir que A quiere decir algo mediante x es decir que ’A intent´o que la emisi´onde x produjese alg´ un efecto en un auditorio por medio del reconocimiento de esta en primer lugar porque muestra la estrecha relaci´ on, y en segundo lugar porque captura algo que es, pienso, esencial a hablar un lenguaje: al hablar un lenguaje intento comunicar cosas ami oyente consiguiendo que ´ esas cosas. Por ejemplo, caracter´ısticamente, cuando hago una aserci´ comunicar a, y convencer a mi oyente, de la verdad de cierta proposici´ medios que empleo para hacer esto son emitir ciertos sonidos, cuya emisi´ el el efecto deseado por medio de su reconocimiento de mi intenci´ de producir precisamente ese efecto. Por una parte podr´ıa intentar inducirte a creerque soy franc´ etico entusiasmo por de Gaulle y cultivando amistades francesas. Pero por otra parte podr´ıa inducirte a creer que soy franc´ 5The Philosophical Review, 1957.
manera de mi intento de inducirte a creer que soy franc´ es que en el segundo caso intento inducirte a creer que soy franc´ on pretende inducirte a creer precisamente eso. Esta es una de las cosas que trae consigo el decirte que soy franc´ intento inducirte a creer que soy franc´ es actuando de la manera que he descrito, entonces tu reconocimiento de mi intenci´ on de inducir en t´ı la creencia de que soy a constitu´ıda por los medios que estoy empleando. En efecto, en este as bien receloso si reconocieses mi intenci´ alisis del significado es valioso, me parece que es defectuoso en ciertos aspectos. Primeramente no logra distinguir entre los diferentes g´ efectos —perlocucionarios versus ilocucionarios— que uno puede intentar produciren sus oyentes, y adem´ as no logra mostrar la manera en que esos diferentes g´ on de significado. Un segundo defecto es que e punto el significado es un asunto de reglas o on del significado no muestra la conexi´ el querer decir algo por parte de alguien mediante lo que dice y lo que eso que alguiendice significa efectivamente en el lenguaje. Para ilustrar este punto quiero presentarahora un contraejemplo a este an´ alisis del significado. El objeto del contraejemplo on entre lo que un hablante quiere decir y lo que las palabras Supongamos que yo soy un soldado americano de la Segunda Guerra Mundial y que soy capturado por las tropas italianas. Y supongamos tambi´ inducir a esas tropas a creer que soy un oficial alem´ suelten. Lo que me gustar´ıa hacer ser´ıa decirles en alem´ esto. Entonces yo, por as´ı decirlo, intento representar la pantomima de decirlesque yo soy un oficial alem´ conozco, confiando en que ellos no saben suficiente alem´ de mi plan. Supongamos que conozco solamente una l´ınea de alem´ de un poema que ten´ıa que memorizar en un curso de la escuela secundaria. Porlo tanto yo, un prisionero americano, me dirijo a mis capturadores italianos conla siguiente oraci´ on: ’Kennst du das Land wo die Zitronen bl¨ erminos griceanos. Yo intento producir un cierto efecto en ellos, a saber, el efecto de que crean que yo soy un soldado alem´ on que cuando digo ’Kennst du das Land . . . ’ etc., lo que quiero an’ ? No solamente no se sigue sino que en este caso me parece completamente falso que cuando emito la oraci´ an’, o incluso ’Ich bin ein deutscher Offizier ’, puesto que lo que las palabras significan es, ’¿Conoces el pa´ıs donde florecen los limoneros?’.
Naturalmente, deseo enga˜ nar a mis capturadores de modo que piensen que lo que quiero decir es ’Yo soy un soldado alem´ an’, pero parte de lo que se incluye en el no es ´ınducirlos a pensar que esto es lo que las palabras que emito significan an. En un punto de las Philosophical Investigations Wittgenstein dice ’D´ı ”hace fr´ıo aqu´ı”queriendo decir ”hace calor aqu´ı”6 . La raz´ capaces de hacer esto es que lo que nosotros podemos querer decir es una funci´ 6Philosophical Investigations (Oxford, 1953), par´agrafo 510.
de lo que estamos diciendo. El significado es m´ on de Grice puede rectificarse para tratar con contraejemplos de este enero. Tenemos un caso donde estoy intentando producir un cierto efecto por on de producir ese efecto, pero el dispositivo que uso para producir ese efecto se usa convencionalmente, en virtud de las reglasque gobiernan el uso de ese dispositivo, como un medio de producir efectos ilocu-cionarios completamente diferentes. Debemos por lo tanto reformular la explicaci´ del significado de Gr´ıce de una manera tal que haga claro que el querer decir algopor parte.de una persona cuando esta dice algo est´ on significa en el lenguaje que esa persona est´ alisis de los actos ilocucionarios debemos capturar tanto los aspectos convencionales como los intencionales y especialmente las relaciones entre ellos. Enla realizaci´ on de un acto ilocucionario el hablante intenta producir un cierto efecto, haciendo que el oyente reconozca su intenci´ on de producir ese efecto, y por lo tanto, a usando las palabras literalmente, intenta que este reconocimiento se logre en virtud del hecho de que las reglas para el uso de las expresiones que emite asocienlas expresiones con la producci´ on de ese efecto. Es esta combinaci´ la que necesitaremos expresar en nuestro an´ alisis del acto ilocucionario de prometer. Para ll- e condiciones son necesarias y suficientes para que se haya realizado el acto de prometer en la emisi´ e dar respuesta a esta pregunta enunciando esas condiciones como un conjunto on de que un hablante hizo una promesa, y la proposici´ conjunto de condiciones tomado colectivamente ser´ Si obtenemos un conjunto tal de condiciones podemos extraer de ellas un con- junto de reglas para el uso del dispositivo indicador de funci´ alogo a descubrir las reglas del ajedrez pregunt´ necesarias y suficientes bajo las cuales puede decirse que un jugador ha movido cor-rectamente un caballo, enrocado, dado jaque mate, etc´ de alguien que ha aprendido a jugar al ajedrez sin haber tenido jam´ los actos ilocucionarios, pero en general esto se hace sin una formulaci´ de las reglas, y el primer paso para obtener tal formulaci´ on de un acto ilocucionario particular. Por lo tanto, on de un acto ilocucionario particular, habremos terreno para el segundo paso, la formulaci´ Encuentro que el enunciado de las condiciones es muy dif´ıcil de hacer, y no estoy enteramente satisfecho con la lista que voy a presentar. Una raz´ on de promesa, al igual que muchas nociones del lenguaje ordinario, no tiene absolutamente reglas estrictas. Existen toda clase de promesas extra˜ divergentes y dudosas; y pueden presentarse contraejemplos, m´ alisis. Me inclino a pensar que no seremos capaces de obtener un conjunto abrumador de condiciones necesarias y suficientes que reflejen exacta-mente el uso ordinario de la palabra ’promesa’. Por lo tanto, limitar´ meollo del concepto de prometer e ignorar´ on a las promesas abiertas y expl´ıcitas e ig- noro las promesas hechas mediante giros de frase el´ıpticos, insinuaciones, met´ Otra dificultad surge de mi deseo de enunciar las condiciones sin ciertas formas de circularidad. Deseo proporcionar una lista de condiciones para la realizaci´ de cierto acto ilocucionario, que no hagan menci´ un acto ilocucionario. Necesito satisfacer esta condici´ on de acto ilocucionario en general; de otra manera estar´ıa on entre diferentes actos ilocucionarios. Sin em- a referencia a actos ilocucionarios, ciertos conceptos ilocu- an en el analysans al igual que en el analysandum; y creo que esta forma de circularidad es inevitable debido a la naturaleza de las reglas constitutivas.
omo modificar las condiciones para hacer sitio a las promesas insinceras. Dado que nuestra investigaci´ e simplemente la existencia de oraciones gramaticalmente bien Dado que un hablante H emite una oraci´on O en presencia de un oyente S, on de O, H sincera (y no defectivamente) promete que p a S (1) Se dan las condiciones normales de input y output. erminos ’input ’ y ’output ’ para cubrir un extenso e indefinido rango de condiciones bajo las cuales es posible cualquier g´ ’Output ’ cubre las condiciones requeridas para hablar inteligiblemente e ’input ’cubre las condiciones requeridas para la comprensi´ como que el hablante y el oyente conozcan c´ on o amenazas; que no tengan impedimentos f´ısicos para la comunicaci´ tales como sordera, afasia o laringitis; que no est´ (2) H expresa que p en la emisi´on de O. on a´ısla el contenido proposicional del resto del acto de habla y nos capacita para concentramos en las peculiaridades de prometer en el resto delan´ (3) Al expresar que p, H predica un acto futuro A de H. En el caso de prometer el dispositivo indicador de funci´ alcance incluye ciertas caracter´ısticas de la proposici´ este no puede ser un acto pasado. No puedo prometer haber hecho algo, y no puedo prometer que alg´ ositos, incluye abstenerse de realizar ciertos actos, realizar otras series de actos, y puede tambi´ puedo prometer no hacer algo, puedo prometer hacer algo repetidamente, y puedoprometer estar o permanecer en cierto estado o condici´ (2) y (3) condiciones de contenido proposicional.
(4) S preferir´ıa que H hiciese A a que no hiciese A, y H cree que S preferir´ıa el hiciese A a que no hiciese A.
on crucial entre promesas de un lado y amenazas de otro es que una promesa es una garant´ıa de que se har´ a algo para t´ı, no a t´ı, pero una amenaza es a algo a t´ı, no para t´ı. Una promesa es defectuosa si la cosa prometida es algo que no desea que se haga la persona a quien se promete,puesto que una promesa no defectuosa debe hacerse con la intenci´ promesa y no como una amenaza o consejo. Creo que las dos mitades de esta doblecondici´ on, son necesarias para evitar contraejemplos bastante obvios.
Se puede, sin embargo, pensar en aparentes contraejemplos a esta condici´ ongase que digo a un estudiante perezoso: ’Si no entregas tu trabajo a tiempo, prometo que te dar´ e una mala nota en el curso’. ¿Constituye on una promesa? Me siento inclinado a pensar que no; la describir´ıamos as naturalmente como un consejo o posiblemente incluso como una amenaza.
on ’Prometo’ en tal caso? Creo que en este caso la usamos debido a que ’Prometo’ y ’Por la presente prometo’ son dos de losrecursos m´ as fuertes para compromiso que proporciona el idioma castellano. Por on usamos a menudo estas expresiones en la realizaci´ que no son, estrictamente hablando, promesas, pero en los cuales deseamos enfatizarnuestro compromiso. Para ilustrar esto consideremos otro aparente contraejemplo,de l´ıneas diferentes, al an´ alisis. Algunas veces se oye a la gente decir ’Prometo’ atica. Supongamos, por ejemplo, que te acuso de no lo hice, te prometo que no lo hice’. ¿Has hecho en este caso una promesa?Encuentro muy poco natural describir tu emisi´ de promesas genuinas y sirviendo aqu´ı como una expresi´ En general, el punto enunciado en la condici´ promesa ha de ser no defectuosa, la cosa prometida debe ser algo que el oyentedesea que se haga, o considera que es de su inter´ que no se hiciese; y el hablante debe ser consciente de, o creer, o saber etc., que este es el caso. Pienso que una formulaci´ (5) No es obvio ni para H ni para S, que H har´a A en el curso normal de los diferentes de actos ilocucionarios al efecto de que el acto debe tener un objeto. Porejemplo, si pido a alguien que haga algo que es obvio que ´ on carece de objeto, y a ese respecto es defectuosa.
on de habla efectiva, los oyentes, conociendo las reglas para realizar ejemplo, que en el curso de una disertaci´ on o en cualquier caso que no es obvio que ´ e haciendo o vaya a hacer la cosa pedida.
algo que es obvio que voy a hacer de todos modos. Si parece que estoy haciendouna promesa tal, el ´ unico modo en que mi auditorio puede dar sentido a m´ı emisi´ es suponer que creo que no es obvio que voy a hacer la cosa prometida. Un hombrefelizmente casado que promete a su mujer que no la abandonar´ enunciado en la ley de Zipf. Pienso que en nuestro lenguaje, como en la mayorparte de las formas de la conducta humana, est´ esfuerzo, en este caso un principio de m´ aximos resultados ilocucionarios con m´ınimo Llamo a condiciones tales como (4) y (5) condiciones preparatorias. Ellas son las sine quibus non de una promesa feliz, pero no enuncian todav´ıa la condici´ (6) H tiene la intenci´on de hacer A. as importante entre promesa sinceras e insinceras es que en el caso de las promesas sinceras el hablante tiene la intenci´ prometido, y en el caso de las promesas insinceras no tiene intenci´ as en las promesas sinceras el hablante cree que le es posible llevar a cabo el acto (o abstenerse de hacerlo), pero creo que la proposici´ abstenerse de hacerlo), de modo que no estoy enunciando esto como una condici´ (7) H tiene la intenci´on de que la emisi´on de O le coloque a ´el bajo la obligaci´on La caracter´ıstica esencial de una promesa consiste en asumir la obligaci´ realizar un cierto acto. Creo que esta condici´ miembros de la misma familia, como los votos) de otros g´ ervese que en el enunciado de la condici´ on sola-mente especificamos la intenci´ del hablante; condiciones adicionales clarificar´ on. Sin embargo resulta claro que tener esta intenci´ necesaria. para hacer una promesa; pues si un hablante puede demostrar que noten´ıa esta intenci´ promesa. Sabemos, por ejemplo, que Mr. Pickwick no prometi´ (8) H tiene la intenci´on de que la emisi´on de O produzca en S la creencia de que las condiciones (6) y (7) se dan por medio del reconocimiento de la intenci´ on de que este reconocimiento se logre por medio del reconocimiento de que la oraci´ on se usa convencionalmente para producir alisis griceano enmendado de lo que es para el hablante querer decir que hace una promesa. El hablante tiene la intenci´ cierto efecto ilocucionario por el recurso de llevar al oyente a reconocer su intenci´ se consiga en virtud del hecho de que el car´ emite se asocia convencionalmente con la producci´ la pena formularla separadamente. Lo encuentro dificultoso por la raz´ alida, entonces seguramente, podr´ıa decirse, todas esas intenciones iteradas son sup´ erfluas; todo lo que ser´ıa necesario es que el hablante emitiese seriamente una oraci´ es simplemente una consecuencia del conocimiento que el oyente tiene de lo que laoraci´ on significa, lo cual a su vez es una consecuencia del conocimiento del lenguaje por parte del hablante, que se supone al principio. Creo que la respuesta correctaa esta objeci´ on (8) explica lo que es para el hablante emitir ’se- on, i.e., emitirla y querer decirla, pero no estoy completamente seguro ni acerca de la fuerza de la objeci´ anticas del dialecto hablado por H y S son tales que O se emite olo si se dan las condiciones (1)–(8). hacer una promesa en virtud de las reglas sem´ on (8), elimina contraejemplos semejantes al caso del soldado an capturado, que hemos considerado anteriormente Enseguida veremos cu´ Hasta aqu´ı hemos considerado solamente el caso de una promesa sincera. Pero las promesas insinceras son sin embargo promesas, y ahora tenemos necesidad demostrar c´ omo modificar las condiciones para tomarlas en consideraci´ una promesa insincera el hablante no tiene todas las intenciones y creencias quetiene cuando hace una promesa sincera. Sin embargo, ´ tiene. En efecto, debido a que da a entender que tiene intenciones y creencias que el no tiene describimos su acto como insincero. As´ı, para tomar en consideraci´ promesas insinceras necesitamos solamente. revisar nuestras condiciones, y enunciarque el hablante asume la responsabilidad de tener las creencias e intenciones, m´ el las tiene efectivamente. Un indicio de que el hablante asume tal responsabilidad lo constituye el hecho de que no podr´ıa sin caer en elabsurdo decir, e.g. ’Prometo hacer A, pero no tengo la intenci´on de hacer A’.
Decir ’Prometo hacer A’ es asumir la responsabilidad de tener la intenci´on dehacer A, y esta condici´on vale ya sea la emisi´on sincera o insincera. Para tomaren consideraci´ on la posibilidad de una promesa insincera tenemos solamente que on (6) de modo que enuncie, no que el hablante tiene la intenci´ de hacer A, sino que ´el asume la responsabilidad de tener la intenci´on de hacer A,y para evitar la acusaci´ (6*) H tiene la intenci´on de que la emisi´on de O le har´a a ´el responsable de As´ı rectificado (y con ’sinceramente’ suprimido de nuestro analysandum y de la alisis es neutral respecto de la cuesti´ 6. REGLAS PARA EL USO DEL DISPOSITIVO INDICADOR DE oxima tarea consiste en extraer de nuestro conjunto de condiciones un conjunto de reglas para el uso del dispositivo indicador de funci´ todas nuestras condiciones son igualmente relevantes para esta tarea. La condici´ (1) y las condiciones de las formas (8) y (9) se aplican a todos los g´ actos ilocucionarios normales, y no son peculiares de prometer. Las reglas deldispositivo indicador de funci´ on para prometer deben hallarse correspondientemente anticas para el uso de cualquier dispositivo indicador de funci´ Regla 1.: P ha de emitirse solamente en el contexto de una oraci´on (lo trozo
H. Llamo a esto la regla de contenido proposicional Se deriva de las condi-ciones de contenido proposicional (2) y (3).
Regla 2.: P ha de emitirse s´olo si el oyente S preferir´ıa que H hiciese A a
que no hiciese A, y H cree que S preferir´ıa que H hiciese A a que no hiciese Regla 3.: P ha de emitirse solamente si no es obvio tanto para H como para
S que H no har´a A en el curso normal de los acontecimientos. Llamo a lasreglas 2 y 3 reglas preparatorias. Se derivan de las condiciones preparatorias(4) y (5).
Regla 4.: P ha de emitirse solamente si H tiene la intenci´on de hacer A.
Llamo a esto la regla de sinceridad. Se deriva de la condici´ Regla 5.: La emisi´on de P cuenta como la asunci´on de una obligaci´on de
hacer A. Llamo a esto la regla esencial.
an ordenadas: las reglas 2–5 se aplican solamente si la regla 1 es satisfecha, y la regla 5 se aplica solamente si las reglas 2 y 3 son satisfechas tambi´ ervese que mientras que las reglas 1–4 toman la forma de cuasi imperativos, i.e., son de la forma: emite P si X la regla 5 tiene la forma: la emisi´on de Pcuenta como Y . As´ı, la regla 5 pertenece al g´enero peculiar a los sistemas de reglasconstitutivas que he discutido en la secci´ as bien dificultosa analog´ıa con los juegos se mantiene que un jugador ha movido correctamente un caballo, encontrar´ıamos condicionespreparatorias, tales como que debe ser su turno para mover, al igual que la condi-ci´ on esencial que enuncia las posiciones de hecho a las que el caballo puede moverse.
Creo que incluso existe una regla de sinceridad para los juegos competitivos, la reglade que cada parte intenta ganar. Sugiero que el equipo que en un juego ’se vende’est´ o hace promesas falsas. Desde luego, usualmente no existen reglas de contenidoproposicional para los juegos, puesto que los juegos, en general, no representanestados de cosas.
parecer´ıa que estas distinciones habr´ an de trasladarse a otros tipos de actos de dar una orden. Las condiciones preparatorias incluyen que el hablante est´ on de autoridad sobre el oyente, la condici´ hablante desea que se lleve a cabo el acto ordenado, y la condici´ on es un intento de inducir al oyente a hacerlo Para las aserciones, las condiciones preparatorias incluyen el hecho de que el hablantedeba tener algunas bases para suponer que la proposici´ el debe creer que es verdadera, y la condici´ esencial tiene que ver coil el hecho de que la emisi´ oyente y convencerlo de su verdad. Los saludos son un g´ de habla pero incluso aqu´ı se aplican algunas de las distinciones. En la emisi´ ’Hola’ no existe contenido proposicional ni condici´ preparatoria consiste en que el hablante debe haber acabado de encontrarse conel oyente, y la regla esencial es que la emisi´ Una propuesta para posterior investigaci´ on consistir´ıa en llevar a cabo un an´ similar de otros tipos de actos de habla. Esto no solamente nos dar´ıa un an´ de conceptos interesantes en s´ı mismos, sino que la comparaci´ alisis profundizar´ıa nuestra cornprensi´ on de la totalidad del tema, e incidental- mente proporcionar´ıa una base para una taxonom´ıa m´ aciles categor´ıas tales como evaluativo frente a descriptivo, o cognitivo (1) Austin, J.L., ”Performatif-Constatatif”: recogido en La Philosophie Analy- tique, Cahiers de Royaumont, nA, Par´ıs: Les Editions du Minuit, 1963. Existe unaversi´ on inglesa de esta conferencia, pronunciada originalmente en franc´ en Caton (ed.), Philosophy and Ordinary Language, Urbana: University of IllinoisPress, 1963.
(2) How to do Things with Words, Oxford University Press, 1962.
o y Eduardo Rabossi ; Palabras y acciones, Buenos Aires: a y J.O. Urrnson en Oxford University Press, 1975.
(3) Philosophical Papers, segunda edici´ (4) Cole, P. y Morgan, J.L. (eds.), Syntax and Semantics: Speech Acts, Nue va (5) Fann, K.T. (ed.), Symposium on J.L. Austin, Londres: Routledge & Kegan (6) Furberg, M., Saying and Meaning: A main Theme in J.L. Austin’s Philoso- phy, segunda ed. revisada y aumentada, Oxford: B. Blackwell, 1971.
(7) Grahan, K., J.L. Austin: A Critique of Ordinary Language Philosphy, Sussex: (8) Hare, R.M., Practical Inferences, Londres: Macmillan, 197 1.
(9) Searle, J.R., Speech Acts: An Essay in the Philosophy of Language, Cam- (10) Travis, Ch., Saying and Understanding: A Generative Theory of Illocutions (11) Warnock, G.J. (ed.), Essays on J.L. Austin, Oxford at Clarendon Press, (12) Katz, J., Propositional Structure and Illocutionary Force, Sussex: Har- (13) Lemmon, E.J., ”Sentences, Statements and Propositions”; recogido en B.
Williams an d E. Montefiore (e eds.), British A naly tical Philosophy, Londres:Routledge & Kegan Paul, 1966.
(14) Reinhardt, L.R., ”Propositions and Speech Acts”, M, vol. 76 (1967), pp.
(15) Searle, J.R., Cf. (9), capitulos 2, 4 y 5.
III. SIGNIFICADO E INTENCIONES DEL HABLANTE (16) Facione, P.A., ”Meaning and Intending”, APQ, vol. 10, n. 4 (1973), pp.
(17) Furberg, M., ”Meaning and Illocutionary Force”; recogido en (5)(18) Grice, H.P., ”Meaning”, PR, vol. 66 (1957), pp. 377-88.
(19) – ¨ Utterer’s Meaning, Sentence Meaning, and Word Meaning”, FL, vol. 4 Utterer’s Meaning and Intentions”, PR, vol. 78 (1969), pp. 147-77.
(21) 1) – ”Logic and Conversation”; recogido en (4).
(22) Hare, RAM., ”Meaning and Speech Acts”, PR, vol. 79 (1970); recogido en (23) Schiffer, S.R., Meaning, Oxford University Press, 1972.
(24) Searle, J.R., ”Meaning and Speech Acts”, PR, vol. 71 (1962), pp. 423-32.
(25) – ”Meaning, Communication and Representation”; conferencia pronunciada es por el autor en el Departamento de L´ Universidad de Valencia el 20 de diciembre de 1975.
(26) Strawson, P.F., ”Intention and Convention in Speech Acts”, PR, vol. 73 (27) – ”Austin on Locutionary Meaning”; recogido en (11).
(28) Black, M., ”The Analysis of Rules”en Black, M. (ed.), Models and Metaphors, Ithaca, Nueva York: Cornell University Press, 1962. Versi´ (29) Gumb, R.D., Rule-Governed Linguistic Behaviour, La Haya: Mouton, 1972.
(30) Rawls, J., ”Two Concepts of Rules”, PR, vol. 64 (1955), pp. 3-22.
(31) Searle, J. R., cf. (9), cap itulo 2.
(32) Cohen, L.J. , ”Do Illocutionary Forces Exist?”, PQ, vol. 14 (1964), pp.
(33) Forguson, L.W., ”Locutionary and Illocutionary Acts”; recogido en (11).
(34) Hare, R.M., ”Austin’s Distinction between Locutionary and Illocu-tionary Acts”. Recogido en (9), pp. 100 - 114.
(35) Searle, J.R. ”Austin on Locutionary and Illocutionary Acts”, PR, vol. 67, n. 4 (1968); recogido en (l 1), pp. 141-60.
Una Taxonomia de los Actos Ilocucionarios”, T, vol. VI/1 (1976), pp.
(37) – ”Actos de Habla Indˆırectos”, T, VOL. VII/1 (1977),pp.23-53.
(38) Vald´ es Villanueva, L.Ml., ”Meaning, Illocutionary Force and Illocutionary Act”; articulo presentado en el XII Internationater Linguisten-Kongress, Grupo deTrabajo sobre Actos de Habla, Viens, 1977.
(39) Davis, S., ”Perlocutions”; articulo presentado al XII Internationaler Linguisten- Kongress, Grupo de Trabajo sobre Actos de Habla, Viens, 1977.
(40) Cohen, T., ”Illocutions and Perlocutions”, FL, vol. 9, n. 4 (1967), pp.
(41) – ”Figurative Speech and Figurative Language”, Symposium on Figurative Language, JP, vol. 72, n. 19 (1975), pp. 669-84.
VII. ACTOS DE HABLA, FILOSOFIA Y LINGUISTICA (42) Apostel, L., ”Illocutionary Forces and the Logic of Change”, M, vol. ri. 308 (43) Benveniste, E., ”La Philosophie Analytique et le Langage”, EP, n. 18 (1963), (44) Ducrot, 0., ”De Saussure i la Philosophie du Langage”; pr ˆ em francesa de Speech Acts, (cf.(9 , Les Actes de Langage, Paris: Hermann, (45) Hudson, W.D., Modern Moral Philosophy, Londres: Macmillan, 1970. Ver- on cast. de J. Hierro S. Pescador, Madrid: Alianza Edit. 19 74.
(46) Katz, J., Propositional Structure and Rlocutionary Force, cf. (12).
(47) Sadock, J.M., Toward a Linguistic Theory ofSpeech Acts, Nueva York: (48) Searle, J.R., ”Deriving ought’ from ’Is’ ”, cap. 8 de Speech Acts, of. (9)

Source: http://elespressodoble.files.wordpress.com/2013/08/que-es-un-acto-de-habla.pdf

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